Desvarío sin sentido

Se desliza un suspiro entre mis labios
que nace desde mi pecho ansioso
y desesperado que busca silencioso
el calor de su cuerpo, de sus brazos.

La noche se hace fiel testigo del dolor
que me causa esta pena, esta fantasía.
Las horas pasan y se hace nuevamente de día:
círculo vicioso que me estruja el corazón.

Puede que mis versos cautiven 
a otros hombres, mas no al que yo quiero;
no a aquél por quien yo muero.
Su mirar omnipresente me persigue

por doquiera que yo vaya.
Me pesan las horas, los instantes
por no tener su boca delirante
-se me perfora hasta el alma-

Susurran las aves algunas maldiciones
libres de mundanas pretensiones.

Los árboles comienzan a deludirse
de mi alma sola y triste.

Julia María del Prado

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s